Que nadie se preocupe: a pesar de haberle robado el título a "La verbena de la Paloma", hoy no voy a hablar de zarzuela... aunque algún día puede que acabe haciéndolo: en Radio 5 escucho los domingos un microespacio dedicado a este género y cada vez me gusta más.
Pero hoy quería hablar de lo que adelantan las ciencias, o más bien las tecnologías. Resulta que con esto de Internet se está creando un nuevo medio para distribuir música, con todas las consecuencias que de eso se derivan. El gramófono y la radio influyeron sobre los músicos y sobre el público, y la red de redes no va a ser menos.
En concreto, hoy me interesa hablar de cómo llegamos a conocer música. Hace años, lo normal era enterarse de la existencia de un grupo escuchando una canción en la radio o la televisión, porque hablaba de él una revista o por algún amigo, que a su vez lo habría recogido de las mismas fuentes. Para luego hacerse con el disco había que comprarlo, a no ser que lo tuviese el amigo. Así todo, muchos discos eran difíciles de comprar y no digamos de copiar. Hoy es todo distinto: puedes comprar fácilmente en tiendas del extranjero, bien sean discos físicos o descargas, en catálogos de impresionante longitud; y no menos impresionante es la cantidad de canciones que hay en el eMule, muchas que ni siquiera están entre los catálogos de las tiendas.
Ante esta coyuntura, el mayor problema no es acceder a un grupo o canción, sino seleccionar: ¿Qué escuchar entre una oferta tan grande?
A través de una entrada de «Verdades a medias» me enteré de la existencia de Audioscrobbler, un sistema pensado para atacar este problema. La idea es instalar un complemento (plug-in) al reproductor de música que utilizas en el ordenador y que envía información a Audioscrobbler sobre lo que escuchas. A partir de los datos que recogen, el sistema te ofrece elecciones de grupos que te pueden gustar teniendo en cuenta lo que escucha gente que comparte contigo el gusto por algunos grupos, e incluso te hace una radio personalizada. Yo me hice mi cuenta y, aunque me parece interesante, no lo he probado mucho. Además le veo un inconveniente: en el ordenador yo escucho muchas veces música "de prueba", sin que eso signifique que sea mi música favorita, que la suelo reservar para escuchar en la cadena.
Internet también puede servir para eliminar intermediarios entre el artista y el público, dicen. Cualquiera puede colgar su música. El problema es que, como lo puede hacer cualquiera, es difícil destacar. Hace poco me llegó un mensaje recomendándome que escuchase a SxYnZ, un grupo que ha colgado sus canciones en Vitaminic y Mp3Musica, dos sitios pensados para eso de donde se pueden descargar canciones.
Sobre este asunto de evitar intermediarios, ha sido bastante comentada esta explicación de cómo editar tu propia música. Creo que merece la pena leer este artículo de Escolar donde resume la situación y cuenta lo que les pasó a los de Gomaespuma. De risa... por no llorar.
Para acabar con esta entrada batiburrillo sobre música e Internet, últimamente también he descubierto que se puede conseguir música clásica libre desde el MIT y de todo tipo desde el archivo de Internet (donde también podemos encontrar vídeos y textos).
¿Alguien conoce una máquina donde comprar tiempo para navegar entre tantas cosas?
Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
General | Comentarios (5) | Referencias (0)
Sergio ~ 26-06-2005 23:56:15 #
Coincido contigo. Antes yo escuchaba el mismo disco cientos de veces. Ahora cada vez lo hago menos, y escucho una o dos veces cientos de discos. La mayoría me los quedo, y los que me gustan mucho me los compro. Cada vez compro menos, quizá no sé elegir...
Yo aún me sigo guiando mucho por la radio. Hace tiempo me propuse evitar los 40 para no tragar tanta, digamos música facilona, y me enganché a Radio 3 para descubrir con tristeza que me era prácticamente imposible localizar en tienda muchas de las maravillas que descubría. Eso y el hecho de que evitar los 40 equivale a quedarse desfasada a nivel de cultura musical moderna me han disuadido bastante de seguir una linea llamemosla alternativa. Aunque no lo hago mal del todo y es que la cabra tira al monte :-)
Mi sistema es leer mucha prensa musical extranjera y de ahí paso directamente a la descarga, porque aún no me atrevo a comprar por internet. Precisamante por eso me encanta todas la información que pones en este post, porque yo ando por la red sin rumbo fijo. De hecho no recuerdo ni como aterricé aquí.
Estimado Sr Guillermo: quiere usted hacer el favor de escribir post menos interesantes, o al menos más cortos. Se me quedan la mitad de los comentarios en el tintero. Si es que no es plan, en vez de comentarios casi hago post :-(
Guillermo Hoardings ~ 27-06-2005 23:30:42 #
Sergio: Yo a veces acabo haciendo el esfuerzo consciente de intentar escuchar un disco en especial durante una temporada, porque si no, acabo con la sensación de no haber escuchado ninguno.
Eva: No te voy a repetir cuál es la "solución" a tus ganas de escribir comentarios largos... ;-) En cualquier caso, no te cortes, que esto no es un telegrama y no nos cobran por cada palabra escrita.
Por cierto, eso me recuerda que en realidad dejé la entrada a la mitad y no planteé la pregunta que tenía pensada... La dejo para otro día, como una entrada en la que pienso hablar de mis etapas musicales, que también incluye la "fase Radio 3" :-)
Gaintza ~ 30-06-2005 18:08:03 #
Mi opinión sobre el tema es:
1) Escuchar una canción o disco no es solo un conjunto de notas: es el día que fuiste a comprarlo, como te sentías, el volver en tren hojeando el libreto mientras ves a una chica bonita en frente, etc....todo eso esta en el disco que vas a escuchar..ese mismo disco, bajado de internet con adsl, en 1 hora, NO ES EL MISMO DISCO.
2) El ser humano necesita límites, ahora puedes bajarte cualquier cosa, y para cuando escuchas un disco, ya quieres oir otro que también te acabas de bajar...yo creo que antes había una especie de equilibrio entre conseguir-comprar un disco y disfrutarlo que ahora se está perdiendo.
3)...pero no quiero parecer pesimista, todos los cambios tecnológicos tienen implícitos unas desventajas (aunque sean casi espirituales, como en este caso), pero multiples ventajas también (llegar a artistas descatalogados, por ejemplo) . Yo creo que al final se trata de ser coherentes: tenemos un tiempo limitado, tenemos una capacidad de asimilar música y de emocionarnos limitada, no por escuchar más discos potencialmente emocionantes en menos tiempo nos vamos a emocionar más, ya me entendéis!
cuando veo esas listas que hace la gente (por ejemplo en muzikalia) de "los mejores discos del semestre", y meten 30-40 discos, esa gente se ha convertido en clasificadora y calificadora de música, me cuesta creer que disfruten verdaderamente de la música!
Para terminar os diré algo que decía BOrges que se me antoja muy instructivo en este tema: "yo acostumbro a leer solo libros de 5 años para atras, pues el tiempo es el que hace la mejor seleccíon, y este mismo año se han publicado miles de libros, y cual escojo???"
Pues nada, unas humildes reflexiones sobre el tema,
nada más. Un saludo y feliz verano!!
Guillermo Hoardings ~ 02-07-2005 15:29:03 #
Muy buenas reflexiones, Gaintza.
Yo no soy nada fetichista (con los discos, no entremos en consideraciones sexuales ;-) ) y la verdad es que no echo especialmente de menos el objeto físico, pero hay veces que es verdad que son una maravilla. Y las tecnologías no siempre nos lo ponen tan fácil: yo llevo semanas consiguiendo bajar poco a poco "La vida habla" y cada vez que consigo una canción es un logro. Por cierto, son buenísimas, en especial la que da título al disco. Ese sí es un libro-CD que me gustaría tener si lo encontrase en la tienda.