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Escritos sobre música

Colección italiana

~ Viernes, 14 de octubre de 2005 ~


Escrito el 7 de septiembre de 2000



Todo lo que sabemos ya lo sabíamos, o eso pensaba Platón. Es posible. Yo sólo sé que en los últimos años la mejor música que descubro es aquella que escuché casi en mi infancia.

Así me ha pasado con Franco Battiato. El azar me lo recuperó en la estantería de la biblioteca, cuando ni me acordaba de él, y me encontré con un místico que ha compuesto alguna de las letras más profundamente paradójicas de las que he disfrutado nunca.

La sabiduría es ver a través de los ojos el alma. Ninguna canción lo muestra tan bien como «Fisognómica»:


Leo dentro de tus ojos cuántas veces has vivido,
en el trazo de la boca si eres dispuesto al odio o a la indulgencia,
en el rasgo de tu nariz si eres orgulloso, fiero o vil,
los dramas de tu alma los leo en tus manos
y en tus falanges, dispendio o tacañería.


Tal vez sea sólo que es italiano y palabras que allí son comunes aquí son cultismos, pero ese «dispendio» suena a gloria, por lo inusual, porque habla de cosas de las que también hay que hablar. Y al lado de nuestra parte material -iba a escribir «sucia parte material», pero tal vez no lo sea- se encuentra nuestra alma:


Pero si te sientes mal, dirígete al Señor.
Créeme: somos nada, míseros arroyos sin fuente.


Amén. Incluso ahora que ya no creo, me emocionan estos versos.

Debe de ser que nadie puede hablar del frío como los meridionales: porque ellos no lo llevan dentro. Así Battiato en «Alexander Plazt» en esos primeros versos, recitados al principio, casi susurrados:


Y de golpe llegó el mes de febrero.
Hacía frío en aquella casa,
me repetías: Sabes que en invierno se vive bien,
como en primavera, sí, sí, justo así.


¿Por qué esta canción sobre la plaza más famosa de Berlín Este? ¿Por qué esa identificación con una mujer, con una odalisca? No tengo teorías suficientes, es parte del gozoso misterio.

Y cada vez que me despierto sin haber recuperado las fuerzas, al mirarme en el espejo del baño recuerdo estas palabras:


Pareces cansado, será que tienes ojeras.


Ahora mismo escucho una frase redonda, de éxtasis místico de un San Juan o de un Rumí:


Y es hermoso perderse en este milagro.


Describe Battiato en «Sentimiento nuevo», la canción que contiene la sentencia anterior, el sexo como lo describe José Luis Sampedro en «La vieja sirena». Ah, casualidades: también Battiato habla de las sirenas. La conexión entre estos autores, el italiano y el español y los dos místicos citados antes, no es gratuita: el sufismo, tan poco conocido a este lado del mundo y, sobre todo, entre la generación televisión, está presente en las obras de ambos. Tal vez por eso ambos sepan que el sexo pertenece a la parte milagrosa de la existencia.

Ha cambiado la canción. Ahora suena un hermosísimo piano arropando una melodía feliz, por su belleza, que no por su ligereza. Es la «Perspectiva Nevski», una canción en la que Franco Battiato enlaza imágenes rusas: desde la calle de San Petersburgo que le da título, al cine de Eisenstein por la revolución. Y el frío a 30 grados bajo cero que barre las desiertas avenidas. ¿Habla un hombre del sur del Mediterráneo de sus recuerdos y habla de nieve? No lo sé. Probablemente sólo sean recuerdos de las películas de Eisenstein, de la que hizo sobre Alexander Nevski. Sin embargo, esos dos versos finales muestran una sabiduría imperecedera: Mi maestro me enseñó qué difícil es descubrir el alba (¿o es el alma?) dentro de las sombras.

La siguiente canción, «El mito del amor», parece una rememoración de vivencias mucho más plausible. ¿Quién no se ha preocupado por lo que pensasen los padres de ella de uno, o los padres de uno de ella? Nuevamente, al final, la frase paradójica:


Lo que te une te dividirá.


A Battiato le gusta viajar en sus canciones, o al menos nombrar puertos y ciudades que no suelen tener presencia en las vacuas canciones pop. «Despertar en primavera» contiene muchos ejemplos: los países meridionales (¿cuándo antes alguien había utilizado esta expresión en una canción?), el reino de las Dos Sicilias, el Estrecho de Mesina, Catania, todo un periplo por su tierra de origen, por los hermosos nombres de su geografía. Y todo para una canción que habla del despertar y, de nuevo, lo une al sexo: Ver bailar flamenco era una experiencia sensualísima.

Las paradojas se hacen más grandes al intentar nombrar lo más misterioso y acercarse al corazón del corazón. Eso se puede comprobar en «La sombra de la luz». Una religiosidad oriental se respira entre sus versos acompañados de cuerdas:


Es hora de escapar de estos ciclos de vida.


Se encuentra en esta canción también una declaración que podría haber hecho cualquier monje de los que escribían directamente a Dios:


Recuérdame lo infeliz que me siento
lejos de todas tus leyes.


Esa es la única razón posible para creer en Dios.

Más violines envuelven la última canción del disco, y también la pregunta sobre nuestro sentido último, ahora contestado por las «Sagradas sinfonías del tiempo»: que somos seres inmortales, caídos en la oscuridad, pobres condenados por los siglos de los siglos hasta curar completamente.

Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
Pop | Comentarios (16) | Referencias (1)

Comentarios

Guillermo Hoardings ~ 14-10-2005 23:48:51 #

El texto de arriba lo escribí cuando redescubrí a Battiato. Desde entonces lo he escuchado mucho y he pasado por épocas en las que me enganchaba con todas y cada una de las canciones que están en «Colección», el recopilatorio de las canciones que grabó en español.

Recuerdo que un par de años después, tras haber caído las torres de Manhattan y haber comenzado la guerra de Afganistán, no me podía quitar de la cabeza esa frase de «Cucurrucucú» escrita muchos años antes que dice: «La ira funesta del prófugo afgano». Y todavía después descubrí «Currucucú, paloma» en la voz de Caetano Veloso... Por no hablar de cuando Operación Triunfo y cómo reverberaban verdaderos (por citar a Dylan) aquellos versos de «Up patriots to arms»: « El imperio de la música se extiende alrededor, / cargado de mentiras. / Pongamos bajo llave al personal artístico y a la falsa cultura. / No tengo yo la culpa si existen espectáculos / con humo y rayos láser, / y el escenario está lleno de necios que se mueven.»

Un genio.

Eva ~ 16-10-2005 23:19:45 #

Actualizas poco el blog, pero merece la pena la espera.

En mi mente también aparece como recurrente la idea de que la mejor música la escuché de niña, ahora todo me parece obvio, gastado, poco sorprendente. Yo también vuelvo a viejos discos y descubro cosas nuevas, detalles que en su momento pasé por alto y que me sorprenden y fascinan a partes iguales.

Decir de Battiato,que a mí también me encanta esa mezcla de filosofía, mística y religión que desprenden muchas de sus canciones. Yo que aún creo, o quiero creer al menos, me atrevo a apuntar que el que alguna vez creyó, siempre le quedará un reducto que aparece en los detalles más insospechados.

Haces referencia a Jose Luís Sanpedro. Ahí me agijoneas directamente el corazón. Amo ese libro sobre todas las cosas. De ahí saqué mi nick: siren, que en un foro y debido a dificultades de registro degeneró en sirenita-2. Ahora que ya he crecido uso el auténtico. Siempre utilizo ese libro como prueba de compatibilidad, al que no le gusta, no puede ser amigo mío. Y curiosamente a pocos chicos les gusta. Me ha encantado que hagas referencia a él y que establezcas ese nexo de unión con la música.

El análisis de las canciones es lo más inteligente que he leído en mucho tiempo. No voy a entrar yo a diseccionar lo que has puesto porque me conozco y esto se alargaría peligrosamente. Solo reitero lo dicho antes, es un placer leerte, siempre acertado, siempre sorprendente. Ojalá todas las esperas tuvieran un final tan bonito como las que nos dispensas a nosotros, tus habituales.


Guillermo Hoardings ~ 18-10-2005 08:03:24 #

Eva, actualizo poco porque muchas veces no llego a escribir lo que tengo en la cabeza y otras, como el texto sobre Tom Waits, después de escribirlo decido no publicarlo porque no me convence.

De hecho, también dudé en publicar este texto sobre Battiato. Lo escribí cuando los textos eran para mi disfrute exclusivo y lo escribí sin cortapisas, diciendo lo que me daba la gana. Pero al ir a publicarlo lo releí y me lo pensé mucho: suena pedante (¿empezar citando a Platón y con Rumí por ahí en medio?) y también tenía miedo de mostrarme demasiado místico (soy tan alérgico al pseudo-misticismo como cualquiera), además de que como iba escribiendo a la vez que escuchaba el disco hay momentos en los que lo escrito no está bien hilado. Pero refleja bien lo que sentía en aquellos momentos y la verdad es que pensé en Platón, San Juan, Rumí y José Luis Sampedro. ¡Qué se le va a hacer si soy así! ;-)

«La vieja sirena» es un libro especial en mi vida. Yo no pongo a prueba a mis amigos con él porque me quedaría casi sin amigos si les obligo a leer un libro de más de 600 páginas ;-), pero es un punto a favor muy importante cuando sé de alguien que le gusta la historia de Glauka.

Después de leer tu comentario, me alegro de haber publicado el texto :-)

Eduardo Waghorn ~ 29-10-2005 01:59:15 #

Fantástico tu blog, muy informativo. Yo soy músico, y aparte del blog descrito arriba tengo mi Tertulia Musical, a la cual estás invitado a participar. Me parece que en ambos casos vemos la música como un gran todo, que hace vibrar el cosmos, como dijo Stockhaussen. Te linkearé, si no hay objeción.
Saludos!

Eduardo Waghorn ~ 29-10-2005 02:00:28 #

Y claro, la música suele ir enlazada con las palabras. Puedes ademas aportar a mi blog de poemas y antipoemas.
Un gusto recibirte.

vega ~ 29-10-2005 19:31:46 #

uau guille, fantástico tu texto y de pedante nada... lo pedante sería hacer una disertación sobre platón, lo pedante sería hacer frases complejas para ideas simples a ver si alguien consigue darles la importancia q no tienen... pero esa frase d platón está al alcance d cualquier mente y es un arranque perfecto para lo q viene después q es grande.
he de decir que la vieja sirena tb es uno d mis libros... llevo usando muxos años esa parte en la que decía que la vieja sirena era como el corcho q nunca se hundía porque se dejaba arrastrar por la corriente cuando no podía más y siempre salía a flote... me encanta jose luis sampedro. por cierto ya estoy masticando nubosidad variable... de momento me encanta así q muchas gracias otra vez, por muchas cosas!

vega ~ 29-10-2005 19:35:24 #

ah por cierto! voy a escribir un post en mi espacio sobre la vieja sirena, me das permiso para enlazar a tu texto??

Guillermo Hoardings ~ 29-10-2005 20:23:26 #

Eduardo, nos pasaremos por ahí.

Vega, me alegro de que tú también coincidas con «La vieja sirena». Nunca imaginé hace años cuando escribí el texto que fuera a encontrarme por estos mundos de Dios con gente a la que le gusta Sampedro tanto como a mí :-)

Por supuesto que tienes permiso para enlazar lo que quieras, pero estaría bien si dieses la dirección de tu espacio para poder disfrutarlo. Se me hace la boca agua sólo de pensar que puedas tener por ahí un blog escondido... :-)

vega ~ 30-10-2005 21:46:37 #

blog le viene un poco grande... acaba d nacer y creo q va a ser + una decepción q cualquier otra cosa, pero d todas formas... aqui dejo el enlace.
el texto d la vieja sirena está d momento solo en mi cuaderno, pero cuando se convierta a la hipertextualidad enlazaré con tu blog, muchas gracias!

Guillermo Hoardings ~ 30-10-2005 23:25:39 #

No creo que sea una decepción. De momento, he disfrutado el texto de los pies: yo sí soy fetichista y todavía recuerdo la crónica de las botas de espía rusa :-)

A ver ese texto sobre «La vieja sirena». ¿Hablarás de los pies de Narso...? ;-)

vega ~ 03-11-2005 11:11:22 #

muuuy mal, ni siquiera dejas un saludito???

Guillermo Hoardings ~ 03-11-2005 21:42:04 #

Yo fui a hacerlo con la mejor de mis intenciones... cuando me encontré con que era necesario registrarse con una cuenta del Microsoft Passport. Me gustan tan poco los registros queo me fui de miarroba precisamente por eso.

A ver si encuentro aquella cuenta del Passport que creo que saqué una vez...

vega ~ 04-11-2005 15:18:05 #

vaya, lo siento! no sabía q era necesario tener cuenta en passport para dejar un comentario... q perros estos de microsoft

sikileia ~ 19-11-2005 02:32:48 #

Maravillosa esa alusion a Franco Battiato... A mi me encanta y me ha marcado toda una vida... Hace años hice amistad con uno de sus musicos aunque el tiempo y la distancia ya ha borrado aquellos recuerdos.
Comentarte que battiato actuara en madrid el 19 de diciembre, en el teatro real.
Saludos sikileia

Eduardo ~ 20-12-2005 12:31:12 #

Guillermo, enhorabuena por esa síntesis del trabajo de Battiato. Me ha gustado 'pasear' por esa selección tan sentida que has hecho de sus canciones. Ayer vi a Battiato en el Teatro Real de Madrid y fue impresionante. Cumplí uno de mis sueños de mi infancia (en esa época lo descubrí) y me siento un poco más cerca de la luz, desde ayer. Puedes leer mi comentario en el blog si te interesa. Un saludo.

Lourdes ~ 02-05-2006 23:42:03 #

Por casualidad buscando en el google una frase de Battiato, tan paradójica que me lleva mucho tiempo rondando en la cabeza: "lo que te une, te dividirá", he encontrado esta página que me ha encantando, un análisis increíble de esas canciones que te invitan a conocer un mundo nuevo al interesarte por cosas que te resultan desconocidas. Respecto a lo de Platón, por supuesto que muy posible. Battiato ha sonado en mi vida desde que apenas tenia tres o cuatro años, recuerdo ese "Yo quiero verte danzar" que me hacía bailar por el pasillo de mi casa, incansable girando como un derviche!! O ese "Nómadas" que años después me hacía interesarme por el mundo árabe y escribir un cuento acerca de ellos ( que por cierto gané el concurso de cuentos de mi colegio). Y ver las rutas desiertas de Tozeur, en mi viaje de fin de estudios. Increíble. Pero lo mejor es que todavia me quedan muchas cosas que descubrir por la música de este genio, como por ejemplo interesarme por Jose Luis Sanpedro. Enhorabuena.

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Del rock'n'roll a la copla | 2006-01-13 01:02:27
[...] aquí, «La vieja sirena», y del que hablaba el otro día vega. Clara Montes quedó tan atrapada por el personaje que decidió hacerle una canción. No pude evitar buscarla cuando supe que existía, aunque luego no me gustó mucho. No sé cuál de [...]

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