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Escritos sobre música

Del rock'n'roll a la copla

~ Viernes, 13 de enero de 2006 ~

Aquí estoy, apestando a puto humo (¿para cuándo unos seres humanos semi-racionales que no necesiten de leyes para no apestar a los demás?) pero contento después de haber pasado una de las noches musicales más extrañas de mi vida.

Primero me fui a ver a Fargo en el Arizona Rock Café, antiguo Amnesia. Uff... La primera vez aluciné y esta sonaba todavía mejor. Sus canciones originales no desentonaban con las versiones del rock de los 70 que estaban haciendo, sonaban conjuntados como un tiro y todo estaba perfectamente ecualizado. En el «School's Out» de Alice Cooper ya estaba desmadrado y me moría por seguir allí y llegar a un «Let There Be Rock» que presentía antológico... pero me tuve que ir.

Tenía entradas compradas para Clara Montes en el Albéniz. Así que, con los riffs de Fargo resonándome en la cabeza, me fui a un concierto de copla o algo parecido; en cualquier caso, lo más diferente al rock que se pueda imaginar.

No conozco mucho a Clara Montes. No recuerdo por qué tuve en algún momento interés en su música. Hay tres posibilidades:

a) La canción «A trabajos forzados», una música de Antonio Vega para un poema de Antonio Gala que no recuerdo si conocí primero en la voz del chico frágil o en la de la ella. Fuera como fuese, es una canción que consigue que la tirria que le cogí hace muchos años a Gala se me olvide: es estremecedora en cualquiera de las dos versiones.

b) La canción «La barca» que interpretó con Josele Santiago. Como la anterior, la toco muchas veces. Me da ánimos: «Y allá cada cual con su ley / que yo me debo a la mía. / Allá cada cual con su ley / yo seré rey por un día.».

c) La canción «Sirena mujer» que escribió basándose en un libro que ya ha aparecido por aquí, «La vieja sirena», y del que hablaba el otro día vega. Clara Montes quedó tan atrapada por el personaje que decidió hacerle una canción. No pude evitar buscarla cuando supe que existía, aunque luego no me gustó mucho.

No sé cuál de los tres motivos fue primero, pero sí que no llegué a más: aunque las dos primeras me gustan mucho, había algo que no acababa de convencerme. Tal vez me pasa como con Pasión Vega, que detecto en su voz demasiados giros clásicos de una copla que, a pesar de todo lo que me gusta cuando la canta Martirio, en su estilo clásico me resulta engolada y hueca.

Así todo fui al concierto porque me lo pidieron. Cuando llegamos al Albéniz lo encontramos llenos de sillas... vacías. No llegó casi nadie después de nosotros y no sé si seríamos en total más de 100 personas. Mientras esperábamos a que saliese, yo estaba lamentándome de haber abandonado el puro placer del rock'n'roll de Fargo.

Salió Clara con dos guitarristas -uno de ellos, con gafas de pasta y una gorra negra de cuero, lo más friki que he visto con una guitarra española- y un percusionista de acompañamiento. Empezó a hacer sus canciones amables, casi todas a ritmo de rumba con el que apetecía bailar... y poco más. Hasta que hizo una nana y entonces me apeteció dormir.

Aquello era bonito pero... Recuerdo que presentó la canción «Niños de la guerra» contando que la había escrito después de ver un documental. Vino a mi cabeza una frase de Flaubert (creo) que leí en un libro de Javier Cercas (creo): «Con los buenos sentimientos no se puede hacer arte». Y entonces Clara Montes la desmintió: hubo algo en aquella canción que me hizo meterme en el concierto, sentir.

A partir de ahí ya no fueron canciones bonitas: fue disfrute. Los pocos que éramos estábamos muy entregados y lo mejor llegó al final: tras hacer «La barca» se despidieron, pero ante la insistencia del público salió ella sola y cantó, a capella y sin micrófono. Su voz sola llenaba todo el Albéniz.

Tras otra canción con acompañamiento se fueron de nuevo, para volver ante la insistencia del respetable. Anunció que iba a hacer una canción que no sabía si recordaría entera porque tiene una letra muy larga: «El romance de Curro el Palmo», clásico de Serrat del que yo siempre me acuerdo cuando me toca ir al tanatorio: «La vida y la muerte / bordás en la boca / tenía Merceditas / la del guardarropa». Entonces llegó el momento humorístico de la noche: efectivamente, se olvidó de la letra en aquello de «cómo hacer buen vino de una cepa enana». Acudió al rescate un espectador que le pasó el libreto de uno de sus discos: lo llevaba para que se lo firmase. Y así acabó la canción.

Y la noche, mi primera noche de rock'n'copla.

Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
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Comentarios

Guillermo Hoardings ~ 13-01-2006 08:25:16 #

Ah, y se me olvidó comentar otro de los mejores momentos de la noche: la versión del fado de Amalia Rodrigues «Extaña forma de vida». La voz de Clara Montes sirve para el fado porque tiene la seriedad necesaria.

Sarnina Hoardings ~ 13-01-2006 10:29:41 #

Hola Guillermo. Soy el rey mago que encargó La Vieja Sirena (y por cierto a mí me parece bastante mágico que existiendo el libro en la librería de al lado de casa estemos esperando por el que encargamos en esa otra librería donde Baltasar tiene un 10% de descuento). Corroboro que la primera vez lo leíste en un día y eso que tenías que estudiar para un examen. He visto en inet que la nueva edición de Destino (2004) sigue teniendo el cuadro de Klimt en la portada.

Y esto lo posteo aquí porque en el blog de Vega no puedo porque no recuerdo ninguna de mis cientos de identificaciones microshit.net. Por cierto que justo esta mañana al salir de casa, decidí leer el libro una vez más y empezar este fin de semana. Coincidencias.

Oye, explícame eso de canciones escuchadas esta semana y charts que no lo había visto hasta ahora (culpa del bloglines).

vega ~ 14-01-2006 00:56:21 #

jajaja encantada de conocer al rey mago: para q luego digan q no queda magia!!!

Guillermo Hoardings ~ 14-01-2006 10:31:20 #

Rey Mago: A ver si llega el libro antes del próximo 6 de enero :-) Sobre las identificaciones, lo que hay que hacer es apuntarlas (en un lugar seguro). Con respecto a lo de las canciones escuchadas esta semana, es un servicio de Last.fm, una página de la que ya hablé aquí cuando se llamaba Audioscrobbler. Básicamente, mira las canciones que reproduces y según eso te recomienda otras canciones. Creo que puedes incluso escucharlas en su página, aunque nunca lo he probado.

Vega: La magia se llama Internet ;-)

sirenita-2 ~ 15-01-2006 23:11:36 #

Menudo cambio de Fargo a Clara Montes. Ya te he comentado mi fascinación por el libro de Jose Luís Sanpedro. Buscaré la canción. Me ha entrado curiosidad.

Guillermo Hoardings ~ 22-01-2006 12:11:43 #

Eva, ya me dirás si a ti te gustó o no.

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