«Contempla la belleza sin ánimo de poseerla». Creo que es algo así un dicho zen que me parece que leí a José Antonio Marina. Me he acordado de él, mientras ponía la ropa a tender y escuchaba otra vez «El adiós del soldado» cantado por María Teresa Vera.
La belleza, no sé por qué: es una historia tan romántica, en el sentido Corín Tellado del término, que el cerebro que se supone que tengo no debería considerarla digna de atención. Y sin embargo, algo la salva. Tal vez ese ritmo —¿una habanera?— de la guitarra, tal vez esas dos voces, tal vez el cambio de tono en medio de la estrofa, tal vez las palabras: «el oriente», «el alba», «lucero», «tambores y cornetas»... No sé qué es, pero quiero que sea mía, quiero ser esas dos voces que cantan, quiero ser quien toca la guitarra, quiero ser la melodía. Siento el ánimo de posesión tan fuerte como el hambre.
Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
Latina | Comentarios (7) | Referencias (1)
Guillermo Hoardings ~ 22-01-2006 13:03:50 #
Sigo dándole vueltas en la cabeza a la canción y a la película y tengo que apuntar una razón más: la relación entre ambas, evidente y sutil al mismo tiempo. La película cuenta un adiós y una historia de amor, y «lucero», esa palabra que aparece dos veces en la letra, juega un papel muy importante en la reflexión sobre la lucidez.
Había copiado todo la parrafada que hace el protagonista, pero lo perdí al pulsar el botón que no era. Tal vez sea mejor así: no hay nada como escucharlo en la voz de Federico Luppi.
y quien había en la ventana de enfrente??? :P
no he visto "lugares comunes" el amigo con quien suelo ir al cine está en parís, así q tengo muchas lagunas cinematográficas ultimamente, pero la apunto en la lista...
Guillermo Hoardings ~ 22-01-2006 22:08:05 #
En la ventana estaba la mujer de negros pensamientos cuyos labios tiemblan cuando le regalan una rosa blanca. O al menos así me la imagino yo recordando «El canto del gallo», que es otra forma de tocar diana ;-)
sirenita-2 ~ 22-01-2006 23:22:16 #
No conozco la canción. En la película me dormí. Me temo que soy un bicho sin sensibilidad.
Estas hecho todo un amo de casa. Voy a tener que invitarte a que vengas a la mía y la pongas en orden. Me hace falta. Te pondría hasta a Martirio, con tal de que pasaras la aspiradora :-D
Guillermo Hoardings ~ 23-01-2006 20:59:26 #
Eva: Me parece que no vas a tener suerte con lo de la casa: El problema es que con el aspirador no se oye la música, que es lo único que salva las odiosas tareas caseras ;-)
nunca había pensado en la canción de radio futura de ese modo... más bien en siestas de verano y ese calor extraño de cuando llevas muchas horas seguidas sin dormir...
yo paso el aspirador con los auriculares puestos, como idea para un posible acuerdo con sirenita-eva :P
Guillermo Hoardings ~ 02-02-2006 22:19:38 #
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Orgullo y prejuicio | 2006-04-09 13:27:26
[...] lo que escribí cuando vi «Lugares comunes»: que no está claro que la lucidez no tiene por qué llevar a la duda. Caer en el sentimentalismo, creer en los sueños, es un vicio peligroso, pero a veces tenemos que permitírnoslo. Olvidemos la raz [...]