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Escritos sobre música

Primera noche en la Semana Negra

~ Domingo, 09 de julio de 2006 ~

Bueno, pues empezamos una serie como la del año pasado, pero esta creo que no va a tener cinco entradas.

Ayer sábado fui a ver a Rafael Jiménez Jiménez, El Falo, un cantante de flamenco con uno de los orígenes más improbables: Oviedo. Me perdí parte del principio porque había que cumplir antes con uno de esos rituales inexcusables de la Semana Negra: tomar un gofre y volver a comprobar de que el olor es mucho mejor que el sabor: hay algunos aromas que son el mayor acierto que el marketing ha conseguido nunca.

No me gustó nada al principio: el color de su voz no me parece bonito, no se entendían algunas cosas (hubo alguna copla cantada en asturiano, pero había otras que parecían esperanto) y estaban haciendo cosas raras, meritorias pero que no acababan de cuajar, como por ejemplo una canción en la que las palmas acompañaban a ritmo de clave: quedaba soso comparado con unas auténticas palmas flamencas o con una rica percusión cubana, o al menos un cajón.

Pero los guitarristas eran muy buenos y fueron yendo hacia flamenco más tradicional y fiestero: unas alegrías, unas bulerías... Incluso en el inapropiado escenario para un concierto de este tipo (en el medio de un montón de chiringuitos, con los artistas lejos del público y, de fondo, el ruido de los coches de coche), esta parte estuvo bien. Al final, acabé con buen sabor de boca. Ya había olvidado la gofre.

Después fuimos hasta la carpa del Savoy y cumplimos con el segundo gran rito que no debe faltar nunca en la Semana Negra: ver a Rafa Kas, probablemente el músico que más veces ha tocado allí. Cada vez que lo veo me acuerdo de la Semana Negra más mítica de mi vida: aquella en la que yo toqué dos veces cada noche, el segundo pase a las 4 o a las 5 de la mañana, y una noche mientras esperaba entre pase y pase, vi a Rafa tocar y a mi lado estaba Pablo Carbonell: recuerdo exactamente el momento en el que caí en la cuenta de que era el cantante de Toreros Muertos (todavía no había hecho «Caiga quien caiga») y que la banda estaba tocando el «Whole Lotta Love» de los Zepelling.

Este año Rafa toca con otros cuantos que ya empiezan a ser clásicos: el año pasado también estaban abonados al Savoy. Entre ellos se encuentra Toraño y un bajista en el que no me había fijado nunca hasta que lo vi hace un par de meses tocando funk: es un monstruo del groove. Gracias a él se salvó el concierto, porque las montaban un jaleo que adquiría consistencia gracias a la gran labor de la sección rítmica. A fin de cuentas, rock'n'roll es un ritmo.

A la quinta canción me fui: estaba demasiado cansado. Cada Semana Negra es más dura que la anterior.

Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
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Comentarios

Sergio ~ 10-07-2006 16:09:02 #

...y, de fondo, el ruido de los coches de coche...

Imagino que te referirás a los coches de choque... jeje

PD(Off-topic): te mandé un mail hace unos días, ¿te ha llegado? :-)

Guillermo Hoardings ~ 11-07-2006 01:17:03 #

Tengo que arreglar lo de los "coche de coche", Sergio, es verdad :-)

He recibido tu mail, pero aún no he tenido tiempo a mirarlo. Cuando pueda te contesto.

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